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Interés compuesto

El interés compuesto significa que los intereses que ganas se suman a tu dinero y, a partir de ahí, también generan intereses. Es como una bola de nieve que va creciendo.

Interés simple frente a compuesto

Con interés simple, solo ganas intereses sobre la cantidad inicial. Con interés compuesto, ganas intereses sobre la cantidad inicial más los intereses acumulados.

Un ejemplo con números

Pones 1.000 € a un 5 % anual:

La diferencia parece pequeña al principio, pero crece cada año.

La regla del 72

Un truco para calcular de cabeza cuánto tarda tu dinero en duplicarse: divide 72 entre la rentabilidad anual. Al 6 % tardaría unos 12 años (72 ÷ 6). Es una aproximación, no un cálculo exacto.

Lo más importante: el tiempo

El tiempo pesa más que la cantidad. Quien empieza pronto con poco puede acabar con más que quien empieza tarde con mucho, porque su dinero lleva más años generando intereses sobre intereses. Puedes comprobarlo con la calculadora de ahorro de Ondexi cambiando el número de años.

Ojo: también funciona en contra

El interés compuesto también actúa en las deudas. Si no pagas una tarjeta de crédito o un préstamo caro, los intereses se suman a la deuda y esta crece más rápido de lo que parece.

Qué conviene recordar

Los ejemplos suponen una rentabilidad constante. En la realidad, las inversiones suben y bajan y no hay rentabilidades garantizadas, salvo en productos concretos como algunos depósitos.

En resumen

Los intereses generan más intereses. Cuanto antes empieces y más tiempo mantengas tu dinero, más se nota el efecto, tanto a tu favor como en las deudas.

Contenido informativo y educativo. No es asesoramiento financiero.

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